Usar las emociones para potenciar el autocontrol

Vamos a poner como ejemplo la emoción de la ansiedad, que es bastante común a día de hoy y muy interesante como herramienta de trabajo, ya que los beneficios pueden observarse rápidamente.

¿Quién en esta sociedad, en los tiempos que corren, no siente ansiedad con cierta frecuencia? Pocas personas, seguramente. Si eres de esas que sí la sienten, úsala para realizar un ejercicio que te vamos a proponer. Si no quieres trabajar sobre la ansiedad puedes hacerlo sobre cualquier otra emoción (euforia, tristeza, miedo, etc).

Te proponemos un ejercicio de meditación sobre la emoción que consiste, simplemente, en observar a emoción, en dejar que venga, que fluya, que se expanda para conseguir justo todo lo contrario… que desaparezca. Para ello, cuando sientas que llega una emoción fuerte que te hace sentir que pierdes el control (como la tristeza, la rabia, el pánico, la ansiedad, etc), presta mucha atención. Lo ideal es que lo experimentes, si puede ser, a solas, en silencio, en algún lugar que permita la concentración.

Analiza la emoción: ¿Dónde está? ¿En qué parte del cuerpo la sientes? ¿Puedes ponerle un color? ¿Y un olor?

Siéntela, siéntela del todo, deja que venga a ti, explórala, conócela, pregúntale por qué ha surgido y qué quiere enseñarte. Te aseguramos que, si prestas atención y realizas este ejercicio con seriedad, las respuestas llegarán bastante rápido. Y sobre todo, lo más importante, en cuanto permitas que esa emoción se manifieste en ti, la escuches, la percibas, la aceptes… empezarás a notar cómo su intensidad baja poco a poco hasta desaparecer o, al menos, hasta tener bastante menos poder sobre ti.

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Tengo problemas de ansiedad, gracias por los consejos.

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Agradezco a todas por su apoyo

Bellos temas que compartes, gracias.