Tigres muestra poder

Por: El Porvenir/Héctor Ortega

Poderoso y equilibrado, Tigres de la UANL humilló sin piedad alguna a Gallos Blancos de Querétaro 5-1, juego en el que los goles felinos, espectaculares, terminaron por “desplumar” a unos queretanos de Víctor Manuel Vucetich que se fueron llenos de cuero.
Son ya 11 goles los que han anotado en tres juegos y tolerado únicamente tres.
Golearon 4-1 a Jaguares de Chiapas, vencieron 2-1 a Xolos de Tijuana y se añade el 5-1.
Suman tres victorias consecutivas y tienen ya 10 puntos.
Con la estadística a favor, es como Tigres de la UANL despidió a su estratega Ricardo “Tuca” Ferretti, quien a partir de este domingo se hace cargo de la Selección Nacional de México, de cara a los partidos amistosos en contra de Trinidad y Tobago y Argentina, además del juego en contra de Estados Unidos, válido para ir a la Copa Confederaciones.

LOS GOLES
Fue a base de un juego basado en recursos extraordinarios como Tigres abrió el esquema de Gallos Blancos.
Jugadas de pared, desplazamientos, centros, disparos a la media distancia y un ataque arrollador, permitió a los felinos hacer una fábrica de goles que inició, muy a su estilo, el volante Jesús Dueñas.
Se jugaba el minuto 18 y Rafael Sobis mandó el balón hacia Dueñas quien controló la esférica con el pecho y antes que cayera al césped pareó con dureza hacia el ángulo superior derecho del portero queretano. Era el 1-0 de Tigres.
Querétaro aprovechó un error monumental del portero Nahuel Guzmán, quien en su intento por despejar la esférica, pateó tan mal que cayó en poder de Emanuel Villa. El “Tito” solamente hizo lo que debía, anotar gol y así a los 20 minutos se escribía el 1-1 con ese disparo hacia el costado derecho del “Patón”.
El ex jugador de Tigres, quien fue abucheado por los “argentinos” en las gradas, festejó con coraje su anotación.
Pero fue todo para los Gallos ofensivamente hablando, ya que la felicidad se les acabó a los 24 minutos de juego cuando Guido Pizarro tomó el balón en media cancha y llevándolo hacia delante, hizo jugada de pared con Rafael Sobis. Guido, ingresando al área, se despojó de la marca de un rival, eludió la salida del portero y como “crack”, culminó la jugada en el 2-1 para los universitarios.
En plena efervescencia ofensiva y marcando el ritmo del partido, Tigres marcaría el 3-1 con el francés André-Pierre Gignac a los 27.
Una genialidad del jugador europeo, quien chanfleó el balón con el empeine de de su pie derecho, dio origen a que Javier Aquino se apoderara de la esférica en media cancha y arrancara a toda velocidad hacia el arco enemigo.
Gignac se abrió por el sector derecho y aprovechando un pase perfecto de Aquino, empalmó el balón de volea, de pierna derecha, para sacudir las mallas de Querétaro. Un golazo el de Gignac quien ya suma 5 en el torneo.
Rafael Sobis, a los 30, marcó el 4-1 después de rematar a placer, sin marca, el balón que había quedado a la deriva en el área chica de los visitantes.
Finalmente el ecuatoriano Joffre Guerrón regresó al gol en el Universitario, al contra rematar la esférica en el área de Gallos. Se jugaba entonces el minuto 87.

MALINCHISTAS
En el estadio de los Tigres, en el que miles de hinchas creen que son argentinos, siguen con ese malinchismo bastante marcado.
El portero Nahuel Guzmán, quien también cubre el arco de la Selección Nacional de Argentina, cometió tres errores garrafales en deficientes despejes del balón en movimiento.
En uno de ellos, regaló al balón a Emanuel Villa quien aceptando el obsequio, simplemente anotó el gol de Gallos Blancos que en ese lapso de juego les daba el 1-1.
La hinchada, que se cree argentina, en vez de repudiar el yerro, ovacionó al portero sudamericano como si su error hubiese sido un gran acierto.
En otra “rebanada”, Nahuel regaló el balón a un jugador de Querétaro, sin embargo, esta vez no hubo daño en su arco y hubo una tercera “rebanada” en el que igualmente, los rivales no sacudieron las redes felinas.
Ovacionado, fue como Guzmán terminó el partido aun cuando los “osos” fueron espantosos y notorios.
Lástima que, por ejemplo, a Enrique Palos lo abucheen y le tupan de silbidos y burlas cuando aparece un error del arquero mexicano, pero en fin, esa hinchada que se siente argentina, seguirá mostrando ese malinchismo en el que perdonan todo a los extranjeros y “revientan” a los mexicanos.