Origenes de la cuchilla de afeitar Gillette


Este emprendedor nació en 1855, en Wisconsin, Estados Unidos. Su padre era inventor y a diario apostaba por obtener una idea que los sacara a él y su familia de su humilde y precaria situación. El éxito nunca llegó y para cuando King tenía 16 años un incendio les arrebató la casa. La situación era crítica por lo que el ahora joven se decidió a comenzar a trabajar. Prontamente encontró trabajo como vendedor ambulante y así pasó toda su juventud.

Nunca se sintió cómodo con su situación de vida. Siempre soñó con llegar más allá y a pesar de que ya a los 35 años estaba siendo contratado para seguir siendo vendedor, sus aspiraciones seguían intactas. Nadie le quitaba de la cabeza que el sería más que un vendedor.
En la compañía se dedicó a vender corchos que un hombre había inventado para cerrar las cervezas. Este simple invento lo había hecho millonario y fue el mismo quien dio a King el consejo que cambiaría su vida.
“Si quieres hacerte rico, inventa un objeto desechable que la gente consuma una y otra vez, así te aseguras de que los clientes siempre tengan que volver por más.”
Esto hasta que un día de 1895, a sus 40 años, en un viaje en tren, intentaba afeitarse sin cortarse. El vaivén del tren se lo hacía difícil pero el perseveraba en llevar a cabo la tarea. Repentinamente lo vio. Frente a sus ojos veía la solución que había estado buscando toda su vida. Había encontrado el aparato desechable perfecto que todo el mundo necesitaría una y otra vez.

En su mano aún sostenía el antiguo diseño de cuchillo que seguía vigente desde 1762 pero en vez de este podía observar claramente el diseño que había en su cabeza. Una hoja de afeitar desechable y con dos filos sujetados a un mango metálico. Ahora solo debía hacerlo realidad.
Recorrió incontables fábricas de acero pero todos se reían de él. No existía tecnología tal que pudiera crear acero tan diminuto y compacto. Gillette convencido de que la idea sería un éxito consiguió inversores y el apoyo de amigos y familiares. Así contra todas las burlas creó el primer prototipo muy alejado de la idea que tenía en mente. En su primer año a la venta, la empresa solo vendió 51 máquinas de afeitar y 168 hojas.

El resultado había sido nefasto y ya había perdido todo el apoyo de la gente que confió en él. El gran sueño parecía esfumarse cuando un ingeniero técnico de gran talento logró diseñar el modelo perfecto, tal cual King tenía en su mente. Ahora si King sabía que nada podría impedir su llegada a la cima. Inscribió la patente del revolucionario invento y vendió 250.000 máquinas de afeitar. El aumento en las ventas fue explosivo, y en solo diez años logró posicionarse como el único referente en el rubro. Su producción era de bajo costo y el consumo solo aumentaba.
Ya para la Primera Guerra Mundial, la marca era tan solicitada que en lo que duró el conflicto se vendieron 3,5 millones de máquinas y más de 36 millones de hojas de afeitar para equipar a los soldados estadounidenses.

Tras 40 años de sueños y convicción, King se convirtió en un multimillonario que revolucionó la industria. Creó el concepto del producto de consumo constante, acuñó su apellido en el producto a nivel mundial y su invento sigue vigente hasta el día de hoy. La empresa da empleo hoy a más de 40.000 personas en todo el mundo y tiene presencia en 200 países.
Gillette murió a los 77 años, el 9 de julio de 1932. Seguramente con una enorme sonrisa y la satisfacción de que luchó toda la vida hasta alcanzar su sueño.

4 Me gusta

Mi abuelito tenía una de esas

Wow que historia me encanto :clap:gracias. Saluditos​:bouquet:

GRACIAS POR COMPARTIR
MUY INTERESANTE

YO PIENSO, QUE TODO TIENE UN SENTIDO, EN VECES EL INVENTO ES EXCELENTE, SIN EMBARGO NO SIEMPRE ES PARA QUEDARSE, EL DEL CORCHO, LE DIÓ UN GRAN SECRETO A GILLETTE.

EXCELENTE HISTORIA.