Obama con esos 150mil millones de dollares que dio a Iran ,Cuba et,debio invertirlo en los negros y

Debio invertir ese dineral en los negros y pobres
de eeuu ,es lo que debio hacer
No entiendo como puede ayudar a paises pro y terroristas ,
mientras hay muchos negros y latinos legales desempleados,

La cantidad de homeless es garrafal, yo no puedo salir que
me tropiezo en cafeterias,Rest,etc con vagabundos,
pidiendome dinero para comer

Nunca antes habia visto en EEUU tanto robos, delincuencia
de todo tipo, impunidad relajo, anarquia etc,
SI no le interesa su pais porque no puede importarle el resto del mundo.

Si yo fuera la President con todo esos dolares que Obama a regalado a paises enemigos, que haria?-
.—Como aqui hay racism entre latinos, negros ,chinos, indios etc.
veria quienes son los mas discriminados,—definitivamente los negros___
entonces comenzaria por ellos edificaria desde edificios de bajos recursos hasta fabricas donde se aceptarian a mas negros que de otras razas como hacen los chicanos(hijos de Mexicanos nacidos aqui) en texas.

Barack, ni Michelle Obama. Estos srs han saqueado las urnas del país en sus jueguitos de golf y paseítos en avión a la luz de la luna, así como los viajecitos de vacaciones de ensueño, que no solamente incluyen a las hijas, sino también a la suegra, los perros y toda la parentela. ¡Qué bueno es vivir en la Casa Blanca y presumir de tener un familiar esclavo en la historia” .

No hay moral

YO CREO LO MISMO–PARECE QUE ESTAN BUSCANDO LA MUERTE
PORQUE PROVOCAN A LA POLICIA PARA QUE LE REVIENTEN UN TIRO EN LA CABEZA

                                                                                                                                                                                              PORQUE ESTAN DESESPERADO YA QUE LOS MEXICANOS?CHICANOS NO LES QUIEREN DAR TRABAJO, YA QUE LOS MEXICANOS SON LA GENTE MAS RACISTA QUE HAY

¿ODIA EN REALIDAD OBAMA A LOS ESTADOS UNIDOS?

Por Drew Zahn

Traducción de Alfredo M. Cepero

(English version follows)

Dinesh D’Souza encontró en los Estados Unidos una tierra de oportunidades, libre del represivo sistema de castas de la India, su patria de origen. He aquí una nación donde el nativo de Mumbai podía determinar su propio destino, una tierra donde el niño pobre podía mejorar su posición en la vida por medio de la educación y el trabajo duro. Para él fue como haber sido liberado de las cadenas de la esclavitud.

D’Souza descubrió que los Estados Unidos no son una nación perfecta porque muchas veces no practica sus propios ideales pero, así y todo, es la nación más grande sobre la faz de la Tierra. Sin embargo, el padre de D’Souza le advirtió que los Estados Unidos eran un tierra de gente blanca, cuyos conquistadores colonialistas habían invadido el Tercer Mundo, devastado sus recursos y se habían enriquecido explotando la tierra de otras personas.

Su padre estaba convencido de que los avariciosos capitalistas había hecho sus fortunas sobre las espaldas de los asiáticos, los sudamericanos y los africanos, al punto de confinar a los nativos a verdaderas villas miseria. Le advirtió que el Occidente es una tierra de estafadores y ladrones que deben de devolver lo que han robado al resto del mundo. Dinesh y su padre tenían dos impresiones diametralmente opuestas de naciones como los Estados Unidos y Gran Bretaña.

¿Cuál es entonces la visión que explica con mayor claridad las acciones de Barack Obama como presidente de los Estados Unidos? ¿Podría este desprecio anticolonialista hacia las ricas naciones de Occidente explicar los viajes apologistas de Barack Obama a través del globo? ¿Podría explicar su extraña decisión de devolver a Inglaterra el busto de Winston Churchill que se encontraba en la Oficina Oval de la Casa Blanca? Churchill fue el hombre que aplastó la rebelión de los Mau Mau kenianos en cuyo proceso se dice que fue torturado el abuelo de Obama. ¿Podría explicar el cambio de política del Departamento de Estado bajo Obama al apoyar a la Argentina frente a Inglaterra en el conflicto de las Islas Malvinas?

Y, si tomamos en cuenta que el padre de Barack Obama era un anticolonialista rabioso cuya retórica haría palidecer a la del padre de D’Souza, ¿podrían esas opiniones radicales haber penetrado la perspectiva de Obama hijo, autor del libro “Sueños de mi padre”?

Estas intrigantes preguntas, formuladas por D’Souza en su magistral película “2016, la América de Obama”, sugieren que los adversarios políticos del presidente han estado mirando el ángulo equivocado. La película sugiere que, más que un socialista de izquierda, Obama podría simplemente ser un anticolonialista escondido. En su película, D’Souza nos dice: “Yo estaba tratando de encajar a Obama dentro de la historia de los Estados Unidos en vez de dentro de su propia historia”. Y no es un juego tener a un anticolonialista en la Oficina Oval.

Si D’Souza está en lo cierto en cuanto a que Obama ha escondido su rabioso anticolonialismo bajo la capa izquierdista de las exclusivas universidades norteamericanas, muchos de los rumores extremistas circulados en la red podrían tener base en la realidad. Obama quiere de verdad destruir la economía de los Estados Unidos, quiere debilitar a los Estados Unidos como potencia mundial por medio de sus drásticas reducciones en los arsenales nucleares y los presupuestos de defensa, quiere que las naciones desarrolladas paguen millones de millones de dólares en supuestas reparaciones a las naciones del Tercer Mundo utilizando el pretexto del calentamiento global. Si todo esto es cierto, no caben dudas de que Barack Obama odia a los Estados Unidos.

En el curso de su entrevista aparecida en la película, Daniel Pipes, fundador del Foro del Medio Oriente, dijo: “Obama no quiere una expansión de la influencia norteamericana en el resto del mundo. Y eso es algo muy extraño para un presidente de los Estados Unidos”.

Según demuestra con claridad la película, un anticolonialista en la Casa Blanca afectaría en forma dramática la política exterior de un presidente. Por ejemplo, ese presidente mostraría solidaridad por los pobres palestinos oprimidos por los agresores israelíes; mostraría animosidad contra el Imperio Británico; se daría a la tarea de transferir poder y riqueza de las naciones occidentales a naciones menesterosas en el resto del mundo; sería enemigo jurado de las superpotencias y haría todo lo que estuviera a su alcance para debilitarlas militarmente.

Desde el punto de vista económico, ese presidente aumentaría la deuda del país con el resto del mundo, impediría el desarrollo de recursos naturales tales como el petróleo en los Estados Unidos y estimularía a otras naciones a explorar en busca del combustible. Podría llegar incluso a demandar que este país abandonara las exploraciones espaciales, al mismo tiempo en que ayudaría a fomentar la investigación científica en otras naciones. Pero lo más interesante es que, como muy bien demuestra “2016, la América de Obama”, ya el presidente ha hecho todas esas cosas.

A todo esto es necesario añadir los mentores de Obama durante los años de su formación. Personajes como Edward Said, un palestino que odia a Occidente y fue maestro de Obama en la Universidad de Columbia, el socialista brasileño, Roberto Mangabeira Unger, profesor de un curso titulado “Reinventando la Democracia” al que asistió Obama en la Universidad de Harvard, o el Pastor de Obama por 20 años Jeremiah Wright, cuya variedad de teología de la liberación podría ser la encarnación religiosa del anticolonialismo. Cuando sumamos todos estos factores, todo parece indicar que Denish D’Souza ha dado en el blanco. Que nuestro presidente podría en realidad profesar una filosofía política basada en un resentimiento africano contra los Estados Unidos.

Según escribió recientemente para el Denver Post el comentarista radial, Mike Rosen, “D’Souza no es un teórico de la conspiración. Él no ha inventado el credo del anticolonialismo. Ese credo es ostentado con orgullo y mostrado en todas las universidades de los Estados Unidos. Numerosos profesores y académicos han logrado éxito en sus carreras condenando a los Estados Unidos por todos los pecados del mundo”.

La interrogante es si cuando Obama estaba estudiando en Columbia o en Harvard, o cuando estaba digiriendo esas ideas en “Sueños de mi padre”, estaba en realidad asimilando el odio anticolonialista hacia los Estados Unidos. Si la respuesta es afirmativa, podría haber llegado el momento de que los electores lo piensen dos veces antes de votar por Obama en el 2012 abriendo el camino al desastre mostrado por “2016, la América de Obama”.

Para desgracia de los partidarios de la teoría de D’Souza, la película enmarca el mensaje en forma aburrida y prolongada. Todo parece indicar que el material fue estirado para lograr una producción de 90 minutos de duración. Estos defectos podría dar argumentos a los defensores de Obama para restar credibilidad a la película.

De todas maneras, “2016, la América de Obama” es una poderosa lección en asuntos políticos. Es una contundente advertencia de que poner esperanza en un candidato por el simple hecho de que prometa cambio–ignorando totalmente en qué consiste ese cambio–es un asunto de una peligrosidad aterradora. La película de D’Souza nos enseña a todos–pero especialmente a los novatos políticos–la razón por la cual es imperativo investigar a los candidatos antes de votar por ellos. Sobre todo ignorar los lemas y los anuncios de campaña y concentrarse en obtener información sobre el pensamiento y la conducta del hombre o la mujer por los cuales vamos a votar.

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Hola amigas

EN ESTE MUNDO TRAIDOR AL MEJOR LO TRATAn peor

asi es amiga.

¿ODIA EN REALIDAD OBAMA A LOS ESTADOS UNIDOS?

Por Drew Zahn

Traducción de Alfredo M. Cepero

(English version follows)

Dinesh D’Souza encontró en los Estados Unidos una tierra de oportunidades, libre del represivo sistema de castas de la India, su patria de origen. He aquí una nación donde el nativo de Mumbai podía determinar su propio destino, una tierra donde el niño pobre podía mejorar su posición en la vida por medio de la educación y el trabajo duro. Para él fue como haber sido liberado de las cadenas de la esclavitud.

D’Souza descubrió que los Estados Unidos no son una nación perfecta porque muchas veces no practica sus propios ideales pero, así y todo, es la nación más grande sobre la faz de la Tierra. Sin embargo, el padre de D’Souza le advirtió que los Estados Unidos eran un tierra de gente blanca, cuyos conquistadores colonialistas habían invadido el Tercer Mundo, devastado sus recursos y se habían enriquecido explotando la tierra de otras personas.

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