Ni golazo tapa errorazo

Érick Rodríguez México, Monterrey

Lo que debía ser una noche perfecta se convirtió en una llena de errores que ni el soberbio gol de André-Pierre Gignac pudo solucionar.

Los Tigres esperaban regalarle a su técnico Ricardo Ferretti el triunfo 400 de su carrera y terminaron perdiendo 2-1 ante los Xolos de Tijuana.

Esta vez los felinos no tuvieron dos minutos geniales como en la victoria contra Morelia, sino todo lo contrario, ya que en ese mismo lapso de tiempo echaron a perder lo que habían buscado por 42 minutos.

Lo que no pudo hacer el equipo de “Tuca” con sus toques de balón de un lado a otro, lo consiguió el del “Piojo” con tres toques: centro desde la izquierda de Kevin Gutiérrez, prolongación de Gonzalo Díaz y remate de Dayro Moreno, que primero Nahuel Guzmán rechazó, pero el colombiano contrarremató fusilándolo.

En su primera llegada, los Xolos mordían para el 1-0 y dos minutos después, en su intento de ganar un balón, Rafael Sobis le metió una plancha a Elio Castro y vio la tarjeta roja.

Con 11 contra 10, Tigres le dejó más espacios a Xolos porque Jesús Dueñas dejó solo en la contención a Guido Pizarro al ocupar el puesto de enganche de Sobis.

La primera llegada de peligro del segundo tiempo fue un remate a quemarropa de Henry Martin que Nahuel rechazó.

Y si de cerca no podían, de lejos Dayro intentó clarear dos veces al portero de los Tigres, hasta que la tercera fue la vencida. Lejos de su área, Nahuel intentó controlar un balón con el pecho y se le escapó, lo cual aprovechó el colombiano para anotar con el arco desguarnecido.

Era el 59’, los Tigres perdían 2-0 con un hombre menos y parecían venirse abajo anímicamente, a pesar de que su afición no los dejaba de alentar.

Pero 11 minutos después, la motivación volvió gracias al ilusionista francés, André-Pierre Gignac, quien vio un balón que quedó a la deriva tras un choque de Javier Aquino con la defensa y lo conectó para clarear a Federico Vilar con un disparo desde 30 metros, potente y con efecto que se clavó cerca del ángulo.

En su festejo, Gignac alentó con los brazos a ir hacia adelante por el gol del empate, y al 64’, Ferretti mandó a la cancha a un atacante más, Fernando Fernández, quien pudo hacer el 2-2 con un remate de media vuelta, pero el balón le llegó a las manos a Vilar.

Con Tigres volcado al ataque, Nahuel jugaba como líbero y los Xolos estuvieron cerca dos veces de cazarlo lejos de su arco, en una fallaron y en la otra José Rivas llegó a tiempo con una barrida salvadora.

Parecía que daba lo mismo perder 2-1 que 3-1, aunque “Tuca” esperó hasta el 87’ y 88’ para sacar a Jesús Dueñas y Jorge Torres Nilo y meter a Lucas Zelarayán y Damián Álvarez, por lo que poco pudieron hacer.

El que estuvo más cerca del gol del empate fue Nahuel, quien subió a rematar un tiro libre, pero antes de que le llegara el centro remató Guido Pizarro desviado.

La afición valoró el esfuerzo del equipo y lo despidió con aplausos, al tiempo que Nahuel y “El Piojo”, quienes tuvieron pique durante todo el segundo tiempo, quisieron encararse, lo que generó un conato de bronca.

“Tuca” terminó molesto, pero no porque no se consiguió su triunfo 400, sino porque tuvo que jalar del brazo a Juninho para evitar que le reclamara al árbitro. No fue la noche perfecta que le prometió Sobis un día antes.

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