La barbie humana COLOMBIANA que nació varón

En una esquina de Medellín pasea una mujer que resalta por la larga cabellera teñida de rubio, nariz perfilada y ojos claros, cintura de 52 centímetros y un tumba’o que danza al compás de su metro 87 de estatura. Los hombres que la miran con deseo no saben que quien les roba el aliento es la actual fotografía de un niño que nunca quiso jugar con carritos, y que hoy 18 años más tarde, colecciona un centenar de muñecas de las cuales atesora parecerse a una de ellas.

Un cúmulo de dudas acompañó la infancia de Renson Estiven Álvarez, nombre de pila que puso su madre cuando alumbró al menor de dos varones un 28 de diciembre de 1997, en una modesta casa cimentada en la calle principal de Bolombolo, departamento de Antioquía de Colombia, la tierra del realismo mágico.

Entre el verdor de Bolombolo y las orillas del Cauca se desarrolló la infancia de un niño cuyo mayor deseo era jugar con muñecas. La costumbre de dejar botados los soldaditos de plástico para jugar con las barbies de la vecina le costó los regaños de sus tíos, quienes fueron su figura paterna ante la ausencia de su papá, quien abandonó el hogar sin darle la oportunidad de conocerlo. De pequeño no entendía su amor por las muñecas habiendo nacido varón.

“Jugaba con la trapeadora, con algo que sintiera que tuviera cabello”. Esto no lo cuenta Renson Estiven, sino Yoli, como se hace llamar desde hace seis años. Ahora sueña con imitar la figura de la Barbie de Mattel, símbolo cultural del esnobismo de la década del 60.

La Barbie humana de Colombia inició su transformación desde los 12 años, y contó su historia a PANORAMA. “Tengo 3 cirugías, rostro solo tengo 4 retoques, aumento de labios, retoque en cejas y otras expresiones estéticas en la cara para parecerme un poco a la Barbie, pienso seguir haciéndome cirugías, tengo una en las nalgas que me las aumenté, una en la cintura para verme más delgadita y un retoque en la nariz, no pienso parar, la idea es hacerme las cirugías más extremas y todas las que puedan existir para alcanzar un parecido muy elevado a una muñeca”.

El pasado mes de julio Colombia prohibió las cirugías estéticas en menores de 18 años, con el fin de limitar el crecimiento “desmedido” de esas intervenciones. Sin mebargo Yoli logró antes de la aplicación de esta ley someterse a sus primeras cirugías siendo apenas un “niño” de 12 años, sin embargo los riesgos que corre son evidentes: hemorragias o cicatrización anormal de las heridas, lesiones en piel o nervios e incluso la muerte.

Yoli asegura que hay más de 26 barbies humanas en el mundo, y su aspiración no es precisamente simular a alguna de ellas, su pretensión es ser una muñeca que represente toda Colombia. Lejos de lo que se cree, la ‘chica’ de 19 años ha contando con el respaldo familiar necesario en la búsqueda de su felicidad e identidad, aunque refiere recibir constantes críticas de los sectores más conservadores.

“Amenazas como de muerte o algo así no”, dice Yoli quien a la vez resalta que nunca falta quien quiera darle un empujón en la calle. “Me escriben por Facebook que me arrepienta, que Dios perdona, que me quiere mucho, que las muñecas son diabólicas, que tratar de parecerse a una muñeca es cosa de Satanás”, comenta mientras se ahoga en la risa, desestimando las críticas de personas ligadas a tendencias religiosas.

El mundo rosa de Yoli fue opacado por el asesinato de su único hermano. “Tenía un hermano que hacía parte de la población Lgbti, él tenía un novio mayor a él y la relación se acabó, el novio lo asesinó, lo conseguí muerto debajo de su cama a los 3 días. Ha sido duro para mi mamá, pero ahora que estoy cogiendo fama mi mamá se siente alegre, si mi hermanito estuviese vivo le hubiese encantado ver por el camino que voy”.

Las ambiciones de la muñeca no solo se acompaña de retoques plásticos y cirugías, para Yoli cursar en una universidad resulta primordial y en algún momento de su camino quisiera estudiar leyes o psicología. “Tengo conocimientos de derecho y he estado en varias campañas y proyectos con la población Lgbti en busca de mejores vida para ellas y ellos, me encanta mucho lo que es la política y está relacionado con lo público y servicial”. La colombiana asegura ‘no creer en Santos’, y para ella el presidente Juan Manuel “dañó a Colombia”, mientras que a Uribe “cuando estuvo en el mando la gente lo tuvo bien destacado”.


La labor social acompaña la vida de la Barbie y traspasa el impacto de la palabra tabú, ella asegura que visita hospitales para niños y niñas con cáncer y con discapacidad, llevándoles un poco de alegría, regalando juguetes y donando cabello que sus clientes ofrecen dentro de su peluquería.

“Estaba pensando en adoptar una niña con síndrome de down, pero aquí en Colombia es sumamente difícil adoptar un niño y más con ese tipo de condición, la Barbie humana podrá tener de todo pero madre no va a poder ser”. Yoli sueña con el hecho de poder criar, y “si de pronto me facilitaran la adopción de una niña la llevaría por el mismo camino de ser una muñeca, una Barbie humana”.

La vida de mamá, negada por asuntos de ley y de genética para la muñeca colombiana, sería conveniente llevarla con la figura paternal que ella no tuvo durante su infancia. “Aunque ya en Colombia nos podemos casar esta Barbie no tiene su Ken, he tenido muchos pretendientes, pero del extranjero, yo tiro más para la gente extranjera, antes tenía un novio japonés y pensaba viajar a Japón, aprender el idioma y todo, pero no pude viajar por ser menor de edad, y ahorita tengo un irlandés que está interesado en mi y pienso viajar a Irlanda, lo veo como un interés más que todo”.

Yoli, quien recientemente viajará a Brasil para participar en un programa de entrevistas junto al Ken humano, aspira conocer Venezuela y someterse a un conjunto de cirugías en el país exportador de Misses. “Tengo amigas venezolanas, me han dicho que Maracaibo es muy buena plaza para hacerme cirugías, tengo en mente que Venezuela es el próximo país donde voy a hacerme más cirugías, todo lo que voy a hacerme como una Barbie lo haré en Venezuela, tengo también planes de cambiarme el sexo pero la cirugía es un poquito complicada y esa será en España”.

En el Macondo, lugar de lo imposible, Yoli piensa llevar su vida de muñeca. “Espero llegar a tener la mansión y todo lo de la Barbie, más adelante pienso comprarme un carro como el de la Barbie, obviamente aquí en Colombia no puedo conseguirlo así rosado pero pienso organizarlo para arreglarlo y que sea así todo rosado”. La vida de la Barbie humana trasciende, o se acerca, a los límites de lo imaginable, una historia escrita como los pergaminos del gitano Melquíades, con versos cifrados que quizás no podrán traducirse y entenderse hasta que no pasen 100 años de haber sido escritos.

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TIENE LA CARA DE PAJARITO…:rolling_eyes:

tiene el cuerpo pero le falla la cara necesita que ponerse injertos en la quijada

doble crossing… de hombre a mujer y de mujer a barbie…

cada chango a su mecate!

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Entonces es Ken

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jajajajajajajjajaj nimas ni menos jajajajajajajjaaj parece que se estuviera derritiendo jajajajajajajaja