Hago Deporte POR que No Adelgaso?


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Una de las razones principales por las que empezamos a practicar una actividad física es la pérdida de peso. Para recuperar la línea el deporte y una alimentación adaptada es indispensable. Pero a veces a pesar de las horas que pasas en el gimnasio o corriendo por el parque, el número que marca la báscula no disminuye. Puede haber varias razones que expliquen este fenómeno.
No he tenido que corregir mi alimentación y/o puedo comer más

A menudo engordamos por una mala alimentación o una alimentación poco equilibrada. Aunque la actividad física es un buen remedio para perder peso, centrarse solamente en el deporte no es suficiente. Antes de nada hay que corregir la alimentación para crear un déficit entre las calorías que se queman a lo largo del día y las que se consumen. “No adelgazamos únicamente con el deporte, nos recuerda Corinne Peirano, dietista nutricionista.

Hay que asociar el deporte con cambios de comportamiento alimentarios para poder perder peso. Si no se invierte la báscula energética, no va a haber resultados en términos de peso.” Sin embargo, hay mucha gente que piensa que puede comer un poco más porque hacen deporte y al final consumen más calorías de las que deberían, lo que les impide reducir el déficit de calorías quemadas/calorías consumidas. “Si se gastan las calorías que se consumen, no se pierde peso. Hay que consumir menos de lo que se gasta, explica la profesional. ” Por eso es importante crear un déficit calórico adaptando la alimentación cuando se hace deporte.
No tengo que perder peso

La razón puede ser muy sencilla: si haces deporte, pero no adelgazas, puede ser porque estás en tu peso ideal.

Cuando el IMC es normal, la alimentación es equilibrada y cubre sin exceso las necesidades energéticas cotidianas, el deporte no va a permitir que pierdas más peso a menos que se practique de manera extrema (ejercicio excesivo, anorexia). “Si pasamos de no realizar ninguna actividad física a hacer deporte varias veces por semana, al principio podremos notar que perdemos un par de kilos, pero el cuerpo enseguida va a encontrar un equilibrio y ya no se producirá una gran pérdida de peso.” Esto no significa que haya que dejar de hacer deporte, la actividad física es indispensable para mantener un buen estado de salud, pero habrá que adaptar la práctica para que se trabajen algunas partes del cuerpo que queremos perfilar, tonificar o muscular.
Quizás tenga problemas hormonales

A veces, incluso aunque practiques una actividad física regularmente y tengas una buena higiene alimentaria, la pérdida de peso es difícil o inexistente. En este caso, nuestro especialista nos aconseja que consultes con un profesional de la salud porque estancarse en el mismo peso a pesar del esfuerzo puede deberse a un problema de tiroides. Algunas patologías pueden tener consecuencias en el sistema hormonal que cuando se desajusta puede impedir la pérdida de peso, o incluso favorezca que se engorden unos kilitos.
Tengo más músculo

A medida que pasan las sesiones, el músculo va a reemplazar la masa grasa. El resultado es que el número en la báscula no se mueve. Aunque ese músculo no dé la impresión de estar adelgazando, tiene sin embargo varias ventajas : cuando se muscula, la silueta de afina, el cuerpo está más firme y más tonificado. Y no hay que olvidar que el músculo “quema más calorías. Al muscularnos, aumentamos el consumo básico del metabolismo”, explica Corine Peirano. Hay que olvidarse de la báscula y fiarse de nuestros vaqueros preferidos que nos dirá si realmente nuestra silueta ha cambiado.
No pienso en la recuperación

“Una mala recuperación puede tener efectos sobre la pérdida de peso, avisa nuestra experta en nutrición deportiva. En efecto, si nos alimentamos mal antes de la sesión podemos tener mucha hambre después, lo que nos llevará a consumir malos alimentos.” Para evitar este peligro, hay que beber mucha agua, tomar muchas proteínas y glúcidos antes de la sesión.

“El deporte conlleva unas necesidades específicas, por lo que hay que prestar mucha atención a la alimentación y la nutrición deportiva”, concluye Corine Peirano. Dicho de otra manera, cuando decidimos empezar a hacer deporte con la esperanza de bajar unos kilos, hay que modificar la alimentación añadiendo en el menú ácidos grasos esenciales, productos del mar, frutos secos, vitamina C y E y limitando al máximo los alimentos que no aportan gran cosa desde un punto de vista nutricional: “Hay que llevar una alimentación menos grasa, con menos queso, menos dulces, embutidos, fritos y alimentos refinados. ” Deporte y una alimentación adaptada, estas son la técnicas perfectas para conseguir una silueta esbelta.

J. Xavier

Fuentes :

Gracias a Corinne Peirano, experta en nutrición deportiva, miembro y portavoz de la Asociación Francesa de Dietistas Nutricionistas (siglas en francés: AFND).

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saludos por aqui y feliz tarde de sabado

Hacer deporte no es suficiente para perder peso sino un complemento que también te ayuda a tener una vida sana. Debes tener un equilibrio entre las calorías que ingieres y las que gastas, y no te servirá hacer deporte si comes de más. Lo más adecuado es una dieta saludable y ejercicio al menos cinco veces por semana. Te invito a consultar algunas de las dietas que mejor funcionan para bajar de peso o mantenerse en forma sin pasar hambre.