Desarrollo personal

El desarrollo personal te asciende. Párate un momento a pensar en los miembros de tu iglesia, en los compañeros de trabajo o en tu círculo de amigos. Como dijo un consultor de gestión…“Aprender no es obligatorio…como tampoco lo es sobrevivir”. En la cultura empresarial, cuanto mas alto sea tu cargo menos “haces” pero más necesitas el pensamiento crítico. Imagínate una sal de juntas en plena reunión importante. Normalmente un panel de soldados rasos se sienta alrededor de la mesa con portátiles, maletines y carpetas, mientras que el director general entra en la sala llevando muy pocas cosas encima . Eso se debe a que él no fue contratado para tratar asuntos informáticos, cumplir horarios u organizar archivos. Se le contrató por su pericia y el peso de sus ideas.

Las organizaciones colocan en el liderazgo a aquellos con mejores ideas; por consiguiente, los ascensos suelen ser para los emprendedores: hombres y mujeres que demuestran tener iniciativa y ganas de mejorar. Por lo tanto empieza a desarrollar nuevas ideas y verás lo rápido que se fijan en ti. Daniel se inició como esclavo en Babilonia, en lo más bajo del escalafón. Sin embargo, pronto lo ascendieron a un cargo en el gabinete del rey Nabucodonosor, precisamente porque el monarca buscó a personas que reunieran estas características: “…Que tuvieran aptitudes para aprender de todo y que actuaran con sensatez;…sabios y aptos para el servicio”. Y si hablamos de seguridad laboral, lo mejor de todo es que “Daniel se quedó” . Entonces pon empeño en tu desarrollo personal.

José Luis Santamans