Cuando Dios te llama

Los alfareros experimentados saben que cuando presionan la arcilla esta tiende a subir, lo que les da una indicación de lo que pueden y no pueden hacer con la pieza. Los inexpertos a menudo carecen de este discernimiento–y el resultado final lo demuestra–. Cuando no respetas la materia prima la realidad se convierte en tu enemigo. La palabra “vocación” se deriva de un vocablo latino que significa “voz”. Descubrir tu llamado significa escuchar con atención. Si cierras los oídos y prosigues algo para lo que no eres llamado ni estás capacitado acabarás viviendo con una ansiedad que te susurra: ‘Estás intentando hacer algo que Dios no te pidió’. La valentía de reconocer lo que no eres te traerá gran libertad; el hacer caso omiso de ello te aprisionará. Alguien escribe: “No puede elegir tu llamado; tienes que dejar que tu vida hable por sí sola”.

Tal vez fuiste creado para aprender, y al hacerlo otros se benefician. Si es así te gustará leer, reflexionar, escribir y enseñar. Sin embargo si estás convencido(o dejas que otros te convenzan) de que debes triunfar en los negocios para que tu vida cuente, estarás nadando a contracorriente de lo que marcan tus inclinaciones. Aprende a dirigir al caballo en la dirección que quiere ir. Un filósofo afirma que las mentes mas brillantes han sido llamadas a sentarse a la mesa de lo que él denomina “la gran conversación de la raza humana”. ¿Sabes una cosa? El 99 por ciento de nosotros nunca estará sentado a esa mesa. Sin embargo todos podemos anhelar el elogio del Señor cuando nos diga las palabras “…bien hecho mi buen siervo y fiel…” que Dios promete a aquellos que escuchan su llamado, lo aceptan y dedican la vida a cumplirlo.

Publicado por José Luis Santamans

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LINDO TEMA , GRACIAS POR COMPARTIRLO

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