Columna San Cadilla, 31 de Agosto del 2015

El cierre

El final de la recta final es ahora. Sí, el final del final.

Este viernes se acaba la oportunidad de dar de alta algún refuerzo que juegue fuera de nuestro país, sea mexicano o extranjero.

Si no hay cambio de última hora, de que se haya caído el refuerzo de la Fiorentina, Basanta, de nombre José María, estará siendo anunciado hoy o mañana por La Pandilla del Cerro de La Silla.

Y de Tigres no descarten un cambio en estos días. Ahí sí la moneda está en el aire.

PD: AnUche supe que alguien podría salir.

El robo

El sábado en la noche, mientras ustedes veían futbol, cenaban con la novia, se preparaban para ir al antro, estaban en la intimidad con su pareja (o la de otro), en Culiacán se efectuaba un robo en el estadio de los Dorados.

“Épale, Sanca, el equipo ganó bien, el gol fue bueno y no hubo polémica”, han de decirme los aficionados al equipo benjamín de la Liga Mx.

Y sí, Dorados ganó bien 1-0, Puebla perdió bien y todo transcurrió en santa paz, normal sin discusión.

“¿Entonces de qué robo hablas?”, ha de ser su pregunta.

Les cuento que mientras la cuarteta arbitral del partido Dorados-Puebla estaba en la cancha sancionando las incidencias de ese juego, en el vestidor que les asignan en ese estadio les estaban robando todo a Luis Enrique Santander, a José Santana, a Telly Salvador Saldívar y al cuarto Adonai Escobedo González.

(De la que se salvó José Luis Camargo, pues se lesionó el viernes y en su lugar mandaron a Santana. También tengo Judas en la Comisión de Arbitraje).

Como ya tengo Juditas Dorado, ya me puedo enterar de lo que sucede en ese equipo.

Síganle…

¿Y la Tutsi?

Resulta que cuando los árbitros acabaron el partido y se fueron a su vestidor, abrieron la puerta y… ¡oooh, sorpresa, les habían robado todo!

Así como en aquel cuento, cuando la familia de osos (no la de Winnie The Pooh, que conste) llegó a su cabaña y dijo: “¡¿Quién se comió mi sopa?!”, “¡¿quién se acostó en mi cama?!”, “¡¿quién se sentó en mi sillón?!”, así entraron Santander y compañía y comenzaron a ver que algo había sucedido ahí mientras ellos pitaban a escasos metros de distancia.

Les volaron las laptops, los relojes, los celulares, las carteras, la lana, papeles y hasta una paleta tutsi pop que traía uno de los jueces de línea.

Esto aún no sale a la luz pública. Será hasta hoy cuando pongan la queja en la FMF. Así es que se los adelanto.

Me cuenta mi Judas Dorado que pa’ prooonto pegaron el grito en el cielo y que le hablaron a la seguridad del estadio, porque los dejaron sólo con el pito en la mano.

La seguridad llegó, Santander comenzó a decirles lo del robo, que se llevaron hasta la paletita del compañero, y aquí viene lo raro.

Les dijeron que no se preocuparan, que iban a investigar rápido y ahorita volvían.

Tic-tac, tic-tac, tic-tac… pasaron exactamente 1 hora y 14 minutos, y los compas de seguridad del estadio regresaron.

Quiééén sabe cómo le harían estos cuates, pero regresaron con todo lo robado… ¡menos la lana que estaba en las carteras de los silbantes!

Les regresaron las laptops, los relojes y los celulares. En cuanto a la tutsi pop, creo que la devolvieron ya chupada. Apenas los ladrones iban a llegar al misterio del chicloso de en medio cuando tuvieron que devolverla.

¿Y el dinero?, pues ni sus luces. Como cuando te detiene la policía o una granadera (me han contado, eh) que te trasculcan, te confiscan algunas cosas y a la hora de la devolución lo que nunca apareció fueron los billetes.

Insisto, este caso que les adelanto apenas será tocado en la FMF, pues ayer domingo nadie trabajó.

La ironía

Muchas veces -y cuando digo muchas es que son un chi…- han sido que los árbitros han robado a los equipos.

Sus decisiones han marcado el rumbo, incluso de campeones, conociéndose eso, en el mundo del futbol, como “robo en despoblado”.

Qué ironía, ahora ellos que pitaron bien, resultaron siendo los robados.

PD: Y de la lana… ¡olvídense!

Desolado

Pero el oso mayor es lo que sucede en el Omnilife.

Bien te podrían asaltar en las gradas y no pasa nada, y no porque no haya seguridad, sino porque lucen vacías a como deberían estar.

Todavía les hacen una promoción, de que los que fueran al Omni podrían entrar gratis al siguiente juego, siempre y cuando la asistencia fuera superior a los 37 mil aficionados, pero ni así.

Triste el caso de la afición de las Chivas en Guadalajara. El equipo pelea el descenso y la afición no va a verlos.

Muy lejos de ser el Guadalajara que se dice que es de los grandes.

PD: Para ser, hay que parecer.

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